Pobladores expulsados a punta de pistola por no votar por el PRI siguen desplazados

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Ciudad de México.- Hace seis años, 15 personas fueron expulsadas de Pueblo Viejo, en el municipio de San Francisco del Mar, Oaxaca, por no ser parte del PRI y haber votado, en ese entonces, por el Partido de Unidad Popular (PUP).

Desde entonces han estado desplazados y no han recibido justicia ni reparación, pese a que presentaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

Oliver Ocampo Martínez, uno de los expulsados, relató que el 14 de noviembre de 2013, cuando el agente municipal de esta comunidad ikoots (huave), Homero Salinas, un cacique priista, no aceptó que los pobladores fueran simpatizantes del naciente PUP, por lo que hostigó, violentó, decomisó bienes y suspendió servicios.

Finalmente, fueron acusados de no realizar el tequio comunitario por ser fieles a una religión protestante, llevándolos a expulsión por unanimidad.

Posteriormente al desplazmiento, los expulsados vivieron en la cabecera municipal, Pueblo Nuevo, bajo la protección de Leonel Gómez, presidente municipal simpatizante del PUP. Allí tuvieron que comenzar sus vidas desde cero, pues tuvieron que abandonar sus animales y propiedades.

Tras seis años de no recibir justicia, Oliver Ocampo presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en contra de las autoridades de Pueblo Viejo, por el delito de desplazamiento forzado interno por violencia política.

Rosario Piedra Ibarra, titular de la CNDH, solicitó que la Primera Visitaduría General ejerza la facultad de atracción, ya que esta queja se interpuso originalmente ante la Defensoría de Oaxaca.