Psicoanalista Gabriel Vallejo explicó a su hijastra que la violó para “hacerla mujer”

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Hace tres meses se dio a conocer una serie de denuncias por agresiones sexuales contra el psicoanalista Gabriel Vallejo; sin embargo, recientemente se reveló que también abusó sexualmente de su hijastra, quien al exigirle que le explicara sus motivos para violarla cuando tenía apenas 12 años, sin tapujos manifestó que fue para “hacerla mujer”.

En la comparecencia pública, Paulina, una de las víctimas e hijastra del sujeto, narró que le pidió a su abusador sexual que le explicara por qué la violó a los 12 años, a lo que él le respondió que cuando tenía siete años se enamoró de ella, por lo que tenía que abusar de ella para evitar que “tuviera el impulso de put*”.

La hijastra del psicoanalista Gabriel Vallejo, quien está acusado de diversas agresiones sexuales, reveló que al exigirle que le explicara sus motivos para violarla cuando tenía apenas 12 años, el respondió que fue para "hacerla mujer".

“Yo sabía que tenía que hacerle de alguna manera para yo hacerte mujer en términos sexuales, porque si no te hacía mujer en términos sexuales no ibas a tener la diferencia e ibas a seguir con el impulso de put*. En cambio, si eras mujer, y si estabas bien estructurada como mujer, bien caliente, bien coge*, bien abierta, ese impulso se iba hacia lo amoroso”, relató la víctima.

¿Cómo fueron los hechos? 

Paulina relató que conoció a Gabriel Vallejo cuando tenía cuatro años, debido a que era el psicoanalista de su mamá, Minerva, quien acudió con él para recibir apoyo profesional en su proceso de divorcio. 

Pero con el tiempo su madre y el profesor jubilado de la Universidad de Guadalajara, se hicieron pareja, pese este último estaba casado. Después, por decisión de Minerva,  la víctima también tomó terapia con el mismo hombre.

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Sin embargo, tres años después comenzarían las agresiones sexuales, mismas que ocurrieron cuando ella apenas tenía siete años de edad. Paulina contó que en un viaje familiar a Cancún, Quintana Roo, que realizaron en 2006,  grabó el momento en Gabriel Vallejo le reveló su excitación sobre el cuerpo de ella. 

“Nos metimos al río en el parque de diversiones, en Xcaret (…) y esa vez me acuerdo que me excitó mucho porque te vi tu culito (…) fue una excitación tierna, pero sí fue excitación”, se escucha en el audio. 

En su denuncia, la víctima también narró que en ese mismo viaje, a bordo del vehículo, Minerva iba en el asiento delantero y se quedó dormida, por lo que Gabriel Vallejo aprovechó para girar su mano derecha y comenzó a acariciarle la entrepierna hasta llegar al área púbica. 

Sobre esto, ella señaló sintió miedo e impotencia, mientras que el hombre se atrevió a decirle que ella ya andaba de “caliente”.

No obstante, fue hasta que cumplió 12 años cuando Vallejo la violó por primera vez. Él simplemente justificó su actuar diciéndole que se enamoró de ella desde que tenía siete años, pues de confesó que se percató que “no era mala de corazón” y veía que “estaba dispuesta a dar el culo con tal de existir, y ser chingona y poderosa”.

“Yo sabía que tenía que hacerle de alguna manera para yo hacerte mujer en términos sexuales, porque si no te hacía mujer en términos sexuales no ibas a tener la diferencia e ibas a seguir con el impulso de putear. En cambio, si eras mujer, y si estabas bien estructurada como mujer, bien caliente, bien cogelona, bien abierta, ese impulso se iba hacia lo amoroso”.

La hijastra del psicoanalista Gabriel Vallejo, quien está acusado de diversas agresiones sexuales, reveló que al exigirle que le explicara sus motivos para violarla cuando tenía apenas 12 años, el respondió que fue para "hacerla mujer".
https://twitter.com/andrealopezasce/status/1342950385166680064

De igual manera, le dijo que no podían ser “noviecitos” por ser “aburrido” y que por las diferencias de edad no tenían nada en común. Además acusa que la hizo separarse de su familia y aislarse para impedir que le contara lo sucedido a alguien más.

Testimonios de otras víctimas aseguran que Gabriel Vallejo se dirigía a sus pacientes como “put… baratas”, “nalgas prontas” o “pende…”. Mientras que a los hombres los llamaba “put…”, “castrados” y “pendejos” que se dejan dominar por “hambrientas y devoradoras”.

Además, las pacientes de Vallejo solían ser personas de nivel socioeconómico alto y algunos de ellos realizaban aportaciones mensuales de hasta 32 mil pesos hacia una supuesta asociación civil llamada “Casa de la mujer migrante”, de la cual no tienen registro alguno de su existencia.

AE