Caso Rosario Robles: crónica de una venganza anunciada

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Para entender más detalle la situación legal de Rosario Robles y por la cual hoy la tiene en el Penal de Santa Martha Acatitla, hay que remontarnos a 1988 cuando el ahora presidente, Andrés Manuel López Obrador y la ex titular de SEDESOL fueron compañeros de lucha en las filas del Partido de la Revolución Democrática.

A pesar de que ambos militaban en el PRD, las diferencias políticas terminaron en un gran desencuentro.

En 1998, Robles Berlanga fungía como secretaria de Gobierno, pero fue designada por la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para sustituir temporalmente a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano cuando éste renunció a la Jefatura de Gobierno para iniciar su tercera campaña rumbo a la Presidencia de la República en 2000. Mientras que López Obrador ocupaba la dirigencia nacional del PRD.

Durante su estancia en la jefatura de Gobierno, Robles conoce al empresario argentino, Carlos Ahumada, con quien entabló una relación sentimental. En aquel entonces, el empresario compró los clubes de futbol León y Santos.

Fue el 5 de diciembre del 2000 cuando Robles le entregó el cargo de Jefe de Gobierno a López Obrador mientras que ella ocupó la dirigencia del PRD hasta el 2003.

Ya como Jefe de Gobierno, el tabasqueño ganó popularidad y se convirtió en el candidato favorito por parte del PRD para ganar los comicios presidenciales de 2006.

Hasta aquí todo parecía muy normal, sin embargo, a Robles no le cayó muy en gracia el capital político acumulado por el tabasqueño, así lo mencionó su ex pareja Ahumada en su libro “Derecho de réplica”, 

“Rosario, durante el tiempo que fue jefa de Gobierno, se encontraba obsesionada con llegar a la silla presidencial”, se lee en el libro.

En 2014, durante el programa de noticias “El Mañanero”, Brozo hizo virales los videos donde se ve a René Bejarano, en ese entonces mano derecha de López Obrador, echándose fajos de billetes al saco del traje y al entonces secretario de finanzas Gustavo Ponce jugando en Las Vegas.

El escándalo no quedó aquí, también alcanzó al entonces esposo de Claudia Sheinbaum, Carlos Imaz y que era muy cercano a López Obrador en ese tiempo. Esto marcó el distanciamiento de Robles con López Obrador, pues es bien sabido que ambos buscaban ser candidatos a la Presidencia.

Andrés Manuel perdió las elecciones del 2006 en medio de acusaciones de fraude; en tanto Robles fue relegada poco a poco del PRD hasta forzar su salida.

El tiempo no perdona y en 2012 se toparon las caras, esta vez en bandos distintos. Robles fue rescatada políticamente por Enrique Peña Nieto durante su campaña, y López Obrador volvió a lanzarse como candidato a la Presidencia. 

Tras el triunfo de EPN, Rosario se integró al gabinete para ocupar las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), mientras que AMLO abandonó el PRD y creó MORENA.

Recientemente la ex funcionaria del sexenio anterior fue señalada por solapar los millonarios desvíos de recursos de la “Estafa Maestra”, que involucró a 11 dependencias del gobierno federal, ocho universidades públicas y 186 empresas..

Y fue este martes, que Robles fue vinculada a proceso por uso indebido del servicio público cuando estuvo frente de la Sedatu y la Sedesol y permanecerá, al menos dos meses, en prisión preventiva justificada en el penal de Santa Martha Acatitla para que se concluya la investigación complementaria.

Ahora lo que resulta irónico es que Jesús Delgadillo Padierna, Juez que vinculó a proceso a Rosario Robles, es sobrino de la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna, también esposa de René Bejarano.

La defensa de la ex titular de Sedatu argumentó que el Juez Delgadillo Padierna está “atendiendo a razonamientos políticos y personales”.

También acusó que, durante las audiencias, el magistrado tuvo comentarios despectivos, de género y ofensivos, y resolvió “claramente fuera de todo contexto jurídico”, por lo que presentarán una queja en su contra.

Queda esperar qué cargos se seguirán sumando al expediente de Robles, pero por ahora solo podemos decir que: “La venganza es un plato que se sirve frío”.