“Tú Escuela, la Mía y Nuestra Educación para Construir un Mejor México”

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Mi educación, al igual que millones den niños y jóvenes en este país, la desarrollé en instituciones particulares. Junto con mis padres, la escuela me inculcó la importancia de la inclusión social, con una gran sensibilidad al servicio de las demás personas y un gran amor por la riqueza y diversidad de México. Sin embargo, no fue sino hasta el segundo año de bachillerato que tuve un “econtronazo” con los obstáculos de muchos jóvenes de mi edad.

Gracias a la vida de servicio del “Abuelo” y Fundación Pro-Niños de la Calle, IAP, pude entrar en contacto con otros jóvenes en situación de calle y colaboré, mano a mano con ellos en la construcción de una “casa” en donde pudieran vivir y llevar una vida “fuera de la calle”. Fue una de mis primeras crisis existenciales ¿por qué yo vivo una realidad tan distinta a la de ellos?
¿cómo transmitir esperanza a chaves de mi edad abusados por sus padres o parejas de los mismos, con SIDA y adictos a “monear”?

Años después, debiendo trabajar en Palacio Nacional mi hoy esposo me enseñó las ventajas de utilizar el transporte público metro. Cada día era una oportunidad de experimentar el trayecto y problemas diarios que miles de mexicanos deben afrontar para llegar a la escuela de sus hijos, a sus lugares de trabajo. Gracias a esto hoy respeto y admiro aún más a muchos de mis colaboradores que desde zonas conurbadas llegan puntuales a servir a México a pesar de, y gracias al, transporte público. Y lamento que en mi país la inseguridad, mi condición de mujer y el tener otra alternativa me impida seguir haciendo uso de dicho transporte.

Hace algunos años, siendo madre, el hijo de una amiga que estaba por hacer su primera comunión, decidió no recibir regalos sino donativos para construir una casa en una comunidad rural en el Estado de México. La invitación no sólo fue a donar sino a que en familia, participáramos en la construcción de dicha casa de la mano de los integrantes de esa comunidad. Se trató de un trabajo colaborativo entre nosotros (los invitados) que contribuimos con los donativos (para comprar los materiales necesarios) y la mano de obra (estoy segura que la peor calificada de México pero la más dispuesta a aprender y a lograr el que la familia de Ramio pudiera tener una casa con cimientos y servicios). La comunidad, por su parte, contribuyó con la dirección de obra, la capacitación de todos nosotros (adultos y niños), así como la preparación de la comida que durante 3 días compartimos con ellos. La OSC (Construyendo.org que con su labor impulsa la solidaridad en los voluntarios mediante proyectos de construcción enfocados a elevar la calidad de vida de las familias más necesitadas).

En noviembre de 2021, la UNESCO publicó un nuevo informe mundial sobre los futuros (énfasis añadido) de la educación titulado Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación.

En México debemos impulsar un nuevo modelo educativo que permita a todos los niños acceder a una educación digna y de calidad.

Identifica como características de nuestra coyuntura histórica actual la grave desigualdad económica y social, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, un uso de recursos que sobrepasa los límites planetarios, el retroceso democrático y las tecnologías de automatización.

¿La forma en que está organizada la educación es suficiente para garantizar sociedades justas y pacíficas, un planeta sano y un progreso compartido que beneficie a todos?

La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que la educación es un derecho humano fundamental para todo el mundo. La UNESCO señala que ésta debe ser de calidad para (i) lograr el desarrollo completo de los seres humanos, (ii) mejorar la condición social (estimando que si todos los adultos del mundo completasen la educación secundaria, el número de pobres podría reducirse en más del 50%), y (iii) disminuir la brecha de género en beneficio de las niñas y las mujeres.

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Según nuestra Constitución (artículo 3º) “existe” un solo Sistema Educativo Nacional integrado por instituciones de sostenimiento público (las pagamos con nuestros impuestos) e instituciones de educación de sostenimiento particular (las pagan los padres de familia y alumnos que ejerciendo su libertad de elección realizan esfuerzos adicionales para cubrir las cuotas necesarias para acceder a la alternativa educativa ofrecida por éstas).

No obstante ser UN solo Sistema, considero que las diferencias y sobre todo la brecha existente entre unas y otras, constituyen EL principal reto que enfrenta México no sólo en términos de educación, sino para la propia viabilidad como país.

De conformidad con la Encuesta Nacional de Cultura Cívica (ENCUCI, 2020), no obstante que el 88% de la población mayor de 15 años se siente muy orgullose de ser mexicane, existe división, polarización social y la percepción del 73.3% de que la clase social es la primer causa de discriminación, el 17.7% está en desacuerdo que alguien que piensa diferente aparezca en los medios de comunicación, el 2.7% no está de acuerdo en que los hombres y las mujeres deban tener las mismas oportunidades de participar en todas las áreas y también 11.2% cree que la mayoría de las mujeres no tienen educación o habilidades políticas por lo que un hombre debe decidir por ellas. Recientemente también hay quienes consideran que elegir una institución de educación superior de sostenimiento particular es equivalente a consumir comida chatarra mientras que optar por las instituciones de educación de sostenimiento público ¿equivale a consumir….?

México es un mosaico de riqueza gracias a su diversidad cultural, social, natural y económica.
¿A dónde vamos a parar como sociedad, si necesitamos un “enemigo” en frente contra quien pelear? ¿Cómo reconocernos como mexicanos con iguales derechos y obligaciones, si con el simple hecho de sabernos diferentes a “otro” se genera polarización, división y enemistad?
¿Y la solidaridad y empatía? ¿Cuáles son los objetivos de la educación?

En el mundo interdependiente de hoy, el compromiso verdadero con la educación es fundamental si queremos mantener ya no sólo nuestra familia, colonia, ciudad, estado, país o continente, sino la única casa que tenemos y que es el Planeta Tierra pues no hay Planeta “B”.

Este lunes 24 de enero de 2022 se conmemora el Día Internacional de la Educación. El informe 2021 de la UNESCO plantea propuestas a tres cuestiones fundamentales en torna a la misma: ¿qué debemos mantener? ¿qué deberíamos abandonar? ¿qué debería reimaginarse de forma creativa? Pero más que respuestas, el informe es una invitación a pensar e imaginar un plan de acción reconociendo que hay muchos futuros posibles, tantos como todas las posibilidades de desarrollo que plantea la educación.

La construcción de un México más igualitario, la consolidación de nuestra democracia, el logro de los objetivos de la Agenda 2030 y la viabilidad del ser humano en sí, no será posible si la educación de nuestro país continúa ampliando la brecha social. No hay teoría, libro de texto o política que permitan desarrollar resiliencia, empatía y solidaridad si no vienen acompañados de una experiencia vivencial.

¿Qué tal construir puentes entre las instituciones públicas y particulares (de una misma colonia, por ejemplo) por medio de la realización de un proyecto compartido (¿construir una escuela y dotarla de todo lo necesario para operar?) que beneficie a otra comunidad (menos favorecida y ubicada en una zona geográfica distinta)?

En México debemos impulsar un nuevo modelo educativo que permita a todos los niños acceder a una educación digna y de calidad.

Un proyecto que permita que todos los alumnos: (i) se identifiquen como iguales independientemente del sostenimiento de su educación; (ii) superen diferencias mediante el trabajo en equipo; (iii) desarrollen habilidades de resiliencia y empatía al poner dicho trabajo al servicio de otros menos favorecidos; y así, (iv) combatir la discriminación y fomentar una cultura de paz.

¿Imposible? ¿Absurdo? ¿Utópico? ¿Romántico?

Estoy convencida que:

⦁ La construcción de nuestro sistema educativo nacional es corresponsabilidad de todos los actores sociales: gobierno, directivos, docentes, alumnos, padres de familia, empresas y organizaciones de la sociedad civil.
⦁ Dicho sistema debe reconocer la riqueza en la diversidad de sus partes y al mismo tiempo integrarlas en un modelo educativo innovador, igualitario y de calidad que tenga un enfoque en proyectos orientado a la unidad, identidad nacional y consolidación de la democracia.
⦁ Las habilidades socioemocionales son fundamentales para enfrentar los retos que la vida nos presenta: superar la pandemia, así como la otra que deberemos atender en términos de salud mental por las consecuencias de la primera. Dichas habilidades y la salud mental deben ser parte integral y protagonistas del currículum, los planes y programas de estudio.
⦁ Los puentes de colaboración entre la educación pública y la innovación educativa que aporta la autonomía de gestión de la educación particuar son esenciales para (i) lograr la excelencia de nuestro sistema educativo y (ii) contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.
⦁ Tres componentes son esenciales en la construcción de dichos puentes: (i) la inversión en educación que debe hacer el Estado, (ii) la autonomía de gestión e innovación educativa que aportan las instituciones particulares, y (iii) la voluntad y coordinación de todos los actores sociales poara construir dichos puentes en beneficio de México.

Según N. Butler existen tres tipos de personas en el mundo: “los que hacen que las cosas ocurran, los que ven cómo ocurren las cosas y los que se preguntan qué ocurrió”.

Quiero ser del primer tipo. Lo que inspira mi que hacer en Grupo Educación es la oportunidad de pensar e inspirar para lograr un bien mayor, superior a cada uno en lo individual, dejando de contrastar para construir juntos un mejor México por medio de la educación.

Alejandra Carmona O. | Co-CEO Grupo Educación

JGR