Tras un año del asesinato de Julián Carrillo, defensor rarámuri, su familia sigue desplazada

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Ciudad de México.- Julián Carrillo, defensor rarámuri de la comunidad Coloradas de la Virgen, Chihuahua, fue asesinado exactamente hace un año.

Su muerte fue la última de una serie de homicidios en los que su familia eran los principales objetivos.

El 5 de febrero de 2016, su hijo Víctor Carrillo fue víctima de homicidio; el 1 de julio de 2016, su sobrino Guadalupe Carrillo Polano; el 1 de julio de 2017, Alberto Quiñones Carrillo, otro de sus sobrinos y el 1 de julio de 2018, su yerno, Francisco Chaparro Carrillo.

Todas los asesinatos mencionados anteriormente están vinculados con la defensa del territorio.

Julián Carrillo era, desde hacía años, uno de los principales activistas contra la tala ilegal y la minería en la sierra Tarahumara, en Chihuahua.

Un año después del asesinato, su familia está desplazada. No pueden regresar a su comunidad ya que temen que los ataques se repitan.

“La Fiscalía no ha otorgado garantías a la familia para que pueda regresar a su rancho. Por el contexto de violencia tras el asesinato de Julián, fueron sacados en refugio, pero no hay garantías, por lo que siguen desplazados”, dice Ernesto Palencia, abogado del colectivo Alianza Sierra Madre que acompaña a la comunidad en Chihuahua.

En total son 16 personas, entre la viuda de Carrillo, sus hijos, nueras y nietos. Ninguno de ellos quiso hablar para esta nota. Alegan que tienen miedo. Cinco asesinatos en cuatro años es como para aterrorizar a cualquier familia.

El 26 de enero, la Fiscalía General de la República (FGR) identificó y detuvo a dos personas como presuntos autores materiales: José Feliciano R.M. y P.C.C., menor de edad. Ambos están integrados en la causa penal 28/2018 y permanecen en la cárcel desde entonces. Según explicó Palencia, la audiencia oral no ha tenido lugar todavía debido a que los abogados defensores presentaron amparos que han atrasado el proceso.

Aún con los presuntos autores materiales encarcelados, todavía faltan los autores intelectuales.

Con información de Animal Político

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