19 de septiembre: ¿México está preparado para otro terremoto?

Hoy 19 de septiembre se cumplen tres años del último gran sismo que sacudió México y que afectó a Chiapas, Oaxaca, Morelos, Puebla y la Ciudad de México; y 35 del terremoto más letal en la historia del país, que según cifras oficiales reflejaron un total de 10 mil muertos, 250 mil damnificados y más de 770 edificios colapsados.

Dichos fenómenos pusieron a México a prueba y una vez más reafirmaron la unidad, fuerza y solidaridad del pueblo mexicano, pero los fuertes daños de 2017 exhibieron las debilidades en la infraestructura -principalmente de la capital- y el desconocimiento e incapacidad de reacción de la sociedad y de respuesta del gobierno ante un evento de tal magnitud. Es decir, las evidencias muestran que no se aprendió la lección de 1985.

Hacia la una de la tarde del 19 de septiembre de 2017, edificios enteros, casas, colegios e iglesias se desplomaron y los muertos empezaron a contarse desde las primeras horas posteriores al sismo, 36 meses después, quedó demostrado que la respuesta fue insuficiente, lenta en el proceso de reconstrucción, sin políticas públicas para contrarrestar los estragos y que la Ciudad de México, sin resiliencia, no está bien preparada para responder ante el caos.

Pasado el tiempo, la tragedia buscó responsables y soluciones, pero las autoridades, encabezadas por la jefa del Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, quedaron rebasadas y sin respuestas para los más afectados. Las acciones fueron enfocadas a recuperar los inmuebles dañados o colapsados, pero se olvidaron de la gente que los habitaba o de las obras que sufrieron menos afectaciones y no fueron siquiera inspeccionados. Incluso, aspectos vitales como la activación de la alerta sísmica aún es un problema en varias zonas.

Te puede interesar: Baja actividad solar puede ocasionar terremotos y heladas

Hasta ahora, los simulacros y entrenamientos realizados han mostrado pocos resultados y ha sido insuficiente la orientación a los ciudadanos sobre la importancia de conocer la salud de las propiedades y poner en regla la situación legal y notarial de las mismas, para evitar repetir las historias de 1985 y 2017.

Del lado técnico, las construcciones de hasta 50 años de antigüedad, que fueron diseñadas y construidas con reglamentos que en aquel momento ignoraban el riesgo que representa un evento telúrico de gran magnitud, mostraron la vulnerabilidad de diversas obras en varias zonas de la CDMX y en otras entidades; o irregularidades como las del Colegio Enrique Rébsamen que costaron la vida a 26 personas, entre ellas 19 menores.

Te puede interesar: Declaran culpable a directora de Rébsamen por la muerte de 26 niños

De acuerdo con el informe Censo de viviendas y acciones para la reconstrucción: transparencia y rendición de cuentas, de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano, los sismos de septiembre de 2017 dejaron daños en 59 mil 397 viviendas en 90 municipios de Chiapas; 63 mil 336 en 41 localidades de Oaxaca; 27 mil 812 en Puebla, 34 en Tlaxcala; 6 mil 59 en el Estado de México; 15 mil 352 en Morelos y 5 mil 765 en la CDMX. 

Ante sismos más intensos en las últimas décadas, los reglamentos fueron actualizados y las obras tuvieron nuevos criterios de construcción para resistir las fuerzas sísmicas, combinando la tecnología de punta y la sustentabilidad que requiere la actualidad, aunque el cumplimiento de dichas normas no garantiza que los nuevos inmuebles puedan estar libres de daño; con el paso del tiempo en las construcciones, el problema es aún mayor y el riesgo se incrementa.

Es muy probable que nuevos proyecto estructurales o de rehabilitación muestren deficiencias en sismos futuros. Los fenómenos naturales están presentes en nuestro país, pero asumir el riesgo que conllevan permitirá construir una sociedad preventiva; el conocimiento sobre los fenómenos, la vulnerabilidad física y social podría ayudar a contar con herramientas, como simulacros y mochilas de emergencia, para estar preparados ante un evento real.

Te puede interesar: (VIDEO) Tras sismo, reportan halo solar en CDMX

Otra parte importante es que los profesionales de la construcción, encargados de los diseños estructurales, respeten las normas de edificación y seguridad, y comprendan el comportamiento dinámico y sísmico que requieren las nuevas edificaciones.

Especialistas recomiendan a los ciudadanos consultar con ingenieros civiles especialistas en estructuras para monitorear y dar certeza del estado actual en el que se encuentran sus patrimonios; aunque pueda representar una gran inversión, también puede evitar muchos problemas a futuro.

La información está disponible y las herramientas a la mano (en organismos como Centro Nacional de Prevención de Desastres de México o el  Servicio Sismológico Nacional) para saber cómo actuar,  hacer conciencia y prepararse porque es seguro que volverá a temblar y quizá más fuerte, aunque no se sabe cuándo.

También te puede interesar:

ic

Compartir

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Noticias relacionadas