Repartidores toman Ángel de la Independencia para exigir mayor seguridad y derechos laborales

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Repartidores de diversas plataformas de  entrega de comida a domicilio tomaron Paseo de la Reforma y protestaron en el Ángel de la Independencia para exigir mejores condiciones laborales ante la explotación de que son víctimas.

Los inconformes, quienes prestan sus servicios en aplicaciones como Didi, Rappi y Uber Eats partieron de cuatro puntos de la capital, también exigieron mayor seguridad pues son víctimas de la delincuencia y sufren constantemente accidentes de tránsito.

Algunos de ellos señalaron que además del porcentaje que les quitan, si no se logra cubrir la cuota los inhabilitan o les impiden trabajar en zonas donde pueden obtener mayores ganancias y puntos.

repartidores Ángel de la Indepencia

Denunciaron también que no cuentan con seguridad social, y en caso de tener una emergencia de salud tienen que cubrir los gastos, además de que corren el riesgo de ser dados de baja sin explicación alguna.

Resaltaron que de marzo a la fecha, cuando inició la emergencia y el confinamiento por  el Covid-19, 10 de sus compañeros murieron atropellados, sin que ninguna de las compañías a las que pertenecían hayan ayudado a cubrir los gastos funerarios.

Más que repartidores son esclavos

En declaraciones al diario El Heraldo de México, uno de los manifestantes identificado como Eduardo Luna indicó que la realidad es que ellos le llaman “socios pero los tratan como esclavos”.

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 Además, denunció, que les cobran el producto, si el cliente cancela el pedido.

“Ahora, Rappi igual lo que hace, si el cliente te cancela la orden cuando ya tienes el pedido, a ti te la cobra y en un accidente ninguna plataforma se hace responsable, nosotros tenemos que buscar nuestros propios seguros para podernos socorrer”, expresó.

Sandra Bello, quien lleva dos años repartiendo comida en su moto, expresó que además, sufren de acoso sexual desde el lugar donde recogen la mercancía hasta con el cliente.

“Hay acoso desde restaurantes, desde que solicitamos el pedido y empiezan con qué “hay cómo te llamas”; acoso al momento de entregar y con la gente de vigilancia cuando son edificios y tienen seguridad”, reveló.

Ante esta situación exigen una regulación del servicio, a fin de que se les dote de las garantías laborales básicas de cualquier trabajador.

Por ello pidieron la intervención de las autoridades correspondientes, a fin de que obtengan algún tipo de contrato con las empresas prestadoras de servicio en plataformas digitales y puedan acceder a las prestaciones de ley.

En esta reunión la sana distancia pasó desapercibida ya que algunos de los inconformes no implementaron los protocolos ante el semáforo naranja que prevalece en la Ciudad de México.

Este movimiento formó parte de una protesta mundial en la que los repartidores llamaron a las autoridades a protegerlos de la explotación.

JGR