Realizan paro contra acoso en 11 escuelas y facultades; la UNAM no da solución

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Ciudad de México.- La UNAM enfrenta una oleada de protestas contra el acoso sexual de maestros y alumnos contra las mujeres. Al menos 11 escuelas y facultades se han ido a paros permanentes o de unas horas por este problema, según un recuento de la propia institución, algunos de los cuales llevan ya tres semanas.

En medio de ese contexto se dio la reelección, el viernes pasado, del rector Enrique Graue, por lo que algunos colectivos feministas han expresado su indignación por que se mantenga en el cargo cuando no ha frenado el problema.

Este jueves, minutos después de que terminó una marcha pacífica contra el acoso en la explanada de Rectoría, un grupo de alrededor 100 jóvenes vestidos de negro y encapuchados, autodenominados anarquistas, vandalizó la torre de Rectoría y la librería universitaria, con consignas en contra de Graue.

La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México informó que abrió una carpeta de investigación por los daños ocasionados, después de una denuncia presentada por el apoderado legal de la Universidad ante el Ministerio Público.

La UNAM, en un comunicado previo, reconoció que los destrozos ocurrieron después de la manifestación pacífica contra la violencia de género, aunque no dio respuesta a ésta.

Animal Político contactó al área de Comunicación Social, que se apresuró a decir que emitiría un pronunciamiento por lo ocurrido, pero al cuestionar qué dirían por los reclamos de acoso sexual y denuncias contra profesores, la respuesta fue que nada.

Este viernes habrá mesas de diálogo público entre autoridades de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán Campo 1 y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), dos de las que se mantienen en paro indefinido.

También siguen en paro la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) y los planteles de la Escuela Nacional Preparatoria 1, 3, 5, 6 y 9.

Mientras que ha habido otras protestas en el Campo 4 de la FES Cuautitlán, las Prepas 4 y 8, los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur y Vallejo, la Facultad de Ciencias, y este jueves en la FES Aragón fueron tomadas las oficinas administrativas sin que se afectaran las clases.

Todo empezó el pasado 23 de octubre en la FES Cuautitlán. Las estudiantes organizaron un “tendedero” para exhibir casos de acoso. Este plantel tiene registro de al menos 77 denuncias desde 2015. Y ahí se dieron cuenta de qué tamaño era el monstruo: otras chicas se animaron a hablar y contar sus propias historias de hostigamiento, abuso y hasta violación.

Ese fue el caso de F., que participó en la marcha pacífica de este jueves. Se atrevió por fin a contar que hacía tres años, cuando empezó la carrera, un compañero de laboratorio la violó. Varios habían ido a casa de ella a hacer un trabajo en equipo, pero al final se quedó sólo ese compañero, que la empezó a tocar, la cargó y la tiró sobre la cama. Ella entró en shock y ya no supo defenderse.

En entrevista con Animal Político explicó que cuando vio que no era la única que había sido abusada, por fin tuvo el valor de hablar y otras chicas de la FES la asesoraron. Lo primero era levantar una denuncia ante las autoridades de la UNAM. Pero justo una de las quejas de esta escuela es que en el campo 1 no tienen unidad jurídica, así que tuvo que ir al campo 4.

Luego, fue a denunciar también al Ministerio Público. Le dieron una orden de restricción, números de emergencia de la universidad y una patrulla que hace rondines por su calle.

Su agresor la ha evadido desde que volvieron a clases después del ataque, pero ahora que lo denunció, amigas de él salieron a defenderlo y no faltaron en redes las descalificaciones contra ella, porque no contó antes lo que había pasado.

El campo 4 de la FES Cuautitlán levantó el paro el miércoles, pero el campo 1 se mantiene, ya que en dos mesas de diálogo los estudiantes exigieron el cumplimiento de al menos los primeros tres puntos de su pliego petitorio, sin que las autoridades lo aceptaran: la aplicación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, que establece sanciones de llamada de atención, suspensión o baja a agresores; medidas urgentes de protección a quien denuncie, ya que en ocasiones se han filtrado datos, y suspensión preventiva de los agresores en los casos más graves; e incluir a la comunidad estudiantil en la Comisión Local de Equidad de Género.

La marcha de este jueves sumó denuncias y quejas por violencia de género. En un momento, chicas con las caras tapadas pintaron en la explanada de Rectoría “Federico A. TKD abusador de menores”, y pidieron el megáfono para denunciar que un profesor de taekwondo de varias prepas ha aprovechado su puesto para llevar a alumnas a su casa, tocarlas y tomarles fotos, por lo que se presentaron cinco denuncias y fue destituido como maestro, pero sigue como personal de la UNAM.

Luego pidieron hablar chicas del CCH Sur, donde hace mes y medio se denunció una presunta violación en el campus, aunque finalmente la Procuraduría local determinó que no hubo abuso sexual y cerró el caso. Y también tomaron la palabra estudiantes de la Facultad de Ingeniería, donde la semana pasada fueron agredidas varias manifestantes.

Después de la marcha, autoridades de la FES Cuautitlán anunciaron que se ajustará el calendario escolar para recuperar las clases perdidas por el paro, y a la asamblea de inconformes la citaron para tener un diálogo este viernes a la 1 de la tarde.

El lunes 4 de noviembre, la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) inició su propio paro indefinido contra la violencia sexual, y el martes 5 se le sumó Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

Filosofía exigió desde un inicio la renuncia de la responsable de la Unidad de violencia de género, Yadira Coronado Zavala, por considerar que no ha atendido adecuadamente las denuncias hechas al interior del plantel. Ante la falta de diálogo con las autoridades, reclamó también la renuncia del abogado general Jesús Juárez, del secretario académico Ricardo García Arteaga, y del propio director Jorge Enrique Linares.

La Dirección de la Facultad emitió primero un comunicado el 6 de noviembre culpando a las organizadoras de una mesa de diálogo porque no hubo condiciones, y posteriormente acusó que habían registrado el robo de equipos de cómputo de la Biblioteca.

Pero el pasado martes 12 de noviembre hubo un nuevo comunicado en otro tono, comprometiéndose a reestructurar la Unidad de Atención de Violencia de Género y anunciando que la titular había sido removida.

“La Dirección de la Facultad reconoce que se han cometido errores en la atención de los problemas de violencia de género en nuestra Facultad, y estamos conscientes de que las demandas de una atención adecuada y más efectiva a las denuncias de violencia de género son legítimas. Pedimos disculpas y nos comprometemos a reforzar las acciones y a escuchar las demandas y propuestas de la comunidad”, señaló.

Por su parte, en Ciencias Políticas y Sociales se conformó un colectivo denominado Asamblea Separatista. Según su relato, el 5 de noviembre organizaron una manifestación y convocaron a un paro para el jueves 7, pero terminaron instaurándolo ese mismo día ante amenazas recibidas de las propias autoridades de la Facultad.

Una de las medidas planteadas era un “botonazo”, denominado así porque consistía en activar los botones de pánico que se han instalado en los baños de la escuela, justo ante las denuncias de acoso, tocamientos, fotos y videos realizados por algunos hombres a las chicas cuando estaban dentro.

El 7 de noviembre organizaron una marcha hacia Filosofía, pero al pasar por el Anexo de la Facultad de Ingeniería, hubo un enfrentamiento con piedras, palos y pedazos de vidrios de los que habían roto algunas manifestantes y fueron lanzados, según su versión, por hombres al resto de la marcha.

En una comunicación enviada este jueves a los medios, la Asamblea denunció que hay 18 lesionadas, dos de ellas graves, y acusó encubrimiento de las autoridades a los agresores.

La Facultad emitió un pronunciamiento el 11 de noviembre asegurando que sí se estaban llevando a cabo las investigaciones correspondientes para identificar y sancionar a quienes cometieron actos de violencia, y con un mensaje de respaldo a las denuncias de equidad de género.

Este jueves, ante la nueva manifestación que habría en Ciudad Universitaria, Ingeniería prefirió suspender las clases en sus instalaciones.

Animal Político contactó vía telefónica a la directora de Ciencias Políticas, Angélica Cuéllar, pero dijo que no daría entrevistas sobre la situación en la Facultad que dirige y que sigue tomada por estudiantes. Pidió no llamarla de nuevo y enviar un mail a la dirección.

Alumnas refirieron que este viernes habrá un diálogo público a la 1 de la tarde frente a las instalaciones. Mientras tanto, se mantiene el paro.

En su informe sobre la implementación del protocolo para la atención de casos de violencia de género, publicado en junio pasado, la UNAM reconoció que en el último año se presentaron 436 quejas por posibles hechos de violencia de género (99% de mujeres), en las que se identificó a 385 presuntos agresores (94.5% hombres).

El 76.8% de las quejas fueron presentadas por estudiantes y 14.4% por personal administrativo. 48.5% en facultades de Ciudad Universitaria, 31.7% en alguna de las FES, y 8.1% en CCHs.

Entre los presuntos agresores identificados, 44.4% son otros alumnos, 22.3% académicos y 17.4% personal administrativo.

Durante el movimiento de denuncia en redes sociales #MeToo, en marzo pasado, hubo 129 denuncias correspondientes a la UNAM.

Con información de Animal Político