¿Quién miente ahora?

Compartir en email
Email
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en whatsapp
WhatsApp
Compartir en telegram
Telegram

trump

El 27 de enero del 2017, El Presidente Enrique Peña Nieto sería el primer jefe de estado en visitar al recién electo Donald Trump. Pero una llamada telefónica previa a su visita canceló el encuentro entre Estados Unidos y México. El diario Washington Post obtuvo una trascripción completa de la llamadas entre Donald Trump con los jefes de estado de México y Australia.

En la llamada, el diario estadounidense aseguró que Donald Trump amenazó a Peña Nieto de causarle un problema político, si no dejaba de decir en público: “México no pagará por el muro”. “No puedes decir nada a la prensa”, advirtió Donald Trump a Peña Nieto. Al hablar sobre el muro se refirió como “El menor asunto importante, pero políticamente puede ser los más importante”

Trump señaló a Peña que los fondos para la construcción del muro se conseguirían “de alguna manera”.  Incluso señaló que el dinero podría venir de impuestos fronterizos o de remesas. “Si usted va a decir que México no va a pagar por el muro, entonces no quiero reunirme más con ustedes porque no puedo vivir con eso”, amagó Trump.

La controvertida propuesta del muro fronterizo ha sido uno de los ejes principales de la exitosa campaña electoral del entonces candidato republicano, quien se impuso a su rival demócrata, Hillary Clinton, en los comicios de noviembre de 2016.

Meses antes de la llamada, Peña Nieto había descartado la posibilidad de tener conversaciones con Trump en Estados Unidos debido a tensiones sobre el muro y temas de comercio, ¿Por qué nuestro presidente habrá negado las llamadas con su vecino del norte?

Acaso Trump refirió lo de la enmienda constitucional para una eventual reelección, para tentar la vanidad y la ambición. Pero su aserto sólo refleja un desconocimiento total de la realidad política de nuestro país. Muchos ex presidentes de México han explorado, sin éxito, esa posibilidad. Que Peña lo intente parece impensable: su aceptación popular es de las más bajas en la historia. Lo que sí buscará, a no dudarlo, será la continuidad de su proyecto. Y en eso, por lo dicho en la conversación telefónica de marras, cuenta con Trump, quien ya palomeó a Luis Videgaray. Pero éste, desde Japón, dijo ayer que, por decisión personal, no está en sus planes entrar a la carrera presidencial de 2018, porque tiene la encomienda de enfrentar con éxito la renegociación del TLCAN, ¿Será?

Deja un comentario