Movilidad en CDMX ignora el semáforo rojo

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La reducción del tránsito durante el segundo semáforo rojo en la Ciudad de México, que inició el 18 de diciembre pasado, no ha alcanzado los niveles de mayo, cuando se decretó el primer semáforo rojo.

Datos de la Secretaría de Movilidad (Semovi) muestran que la movilidad en diciembre y enero no se ha reducido ni siquiera a los niveles de meses en semáforo naranja, como julio, agosto y septiembre.

Las excepciones son las semanas del 25 de diciembre y del 1 y 5 de enero, las cuales sí tuvieron una marcada reducción en el tránsito vehicular, superior a 90 por ciento, pero coincide con lo que ocurre cada año aun sin pandemia.

El resto de los días de lo que va del segundo semáforo rojo, hasta el 16 de enero, las reducciones de tránsito vehicular han rondado entre 30 y 44 por ciento.

Mientras que durante el semáforo rojo de mayo la reducción fue de entre 77 y 93 por ciento, periodo en el que la mayoría fueron días hábiles.

Las reducciones de tránsito de julio han superado a las del actual semáforo rojo porque la movilidad bajó entre 69 y 48 por ciento, también la mayoría días hábiles.

En agosto las reducciones rondaron entre 31 y 62 por ciento.

Mientras, en septiembre, las reducciones rondaron entre 62 y 38 por ciento, con excepción de la semana del 16 de septiembre, cuando bajó hasta 92 por ciento.

Bernardo Baranda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), consideró que los habitantes de la Ciudad de México están acostumbrados a que en diciembre hay mucha actividad social y comercial, y enero se siente el inicio de un nuevo año y la cuesta de enero que provoca la necesidad de producir ingresos.

Mucha gente lo ve como que ya se puede comenzar una vida normal, seguramente algunas oficinas de manera irresponsable siguen pidiendo a los trabajadores asistir a pesar del semáforo y creo que la gente ya se cansa un poco del aislamiento”, dijo.

Nicolás Rosales, de la Comisión de Movilidad de la Coparmex CDMX, indicó que un elemento importante ha sido la necesidad de los habitantes de generar ingresos y salir a trabajar.

En un primer término la aplicación del home office se implementó en forma general al principio de la pandemia y la gente se confinó de manera voluntaria, pero ante la necesidad de las personas de generar ingresos salieron a trabajar”, comentó.

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JVR