La historia de cómo las jacarandas llegaron a México de Japón

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Como cada año cuando se asoma la primavera, a inicios de marzo, la Ciudad de México se tiñe de lila porque los árboles de jacarandas empiezan a florecer. Una tradición que comenzó a inicios del siglo XX, pero que ya es un referente de la primavera capitalina.

Esto fue recordado el día de hoy por el embajador de Japón en México, Yasushi Takase, a través de su cuenta personal de Twitter: “Hace muy buen tiempo para HANAMI. Ya saben que hace cien años un inmigrante japonés recomendó al presidente plantar jacaranda en vez de cerezo. Porque las condiciones climatológicas eran más adecuadas. Cierto”.

Entre las diversas respuestas que está recibiendo el tuit, se encuentran usuarios compartiendo imágenes de la ciudad teñida de lila, otros comparten imágenes del arquitecto Tatsugoro Matsumoro, quien fue el inmigrante japonés que recomendó al gobierno mexicano plantar este árbol en la capital.

“Así es Embajador, gracias al Arquitecto Tatsugoro Matsumoto la ciudad se pinta de lila. Sin lugar a dudas un gran espectáculo que nos alegra la vida en esta ciudad. Así que gracias Japón”, respondió un usuario.

El tuit ya cuenta con más de 4 mil reacciones de “Me gusta” y ha sido retuiteado por más de mil personas, a la par de ser citado por usuarios que comparten datos sobre las jacarandas.

En década de los años 20 del siglo pasado, Plutarco Elías Calles quería que en la Ciudad de México florecieran árboles de cerezos como en la capital de los Estados Unidos, Washington, DC. Así que solicitó al presidente en turno, Pascual Ortiz Rubio, pedir una donación al gobierno japonés.

Para poder realizar la petición mexicana, el Ministerio Exterior de Japón pidió ayuda al arquitecto Tatsugoro Matsumoto (quien había llegado a México como inmigrante) para saber cuáles eran las condiciones del suelo mexicano. Fue ahí donde se recomendó cambiar los cerezos por las jacarandas, ya que estas últimas serían más adecuadas para el tipo de suelo.

Tomando en cuenta la recomendación, el gobierno japonés donó a México árboles de Jacaranda que fueron sembrados principalmente en el centro de la ciudad. Dicha recomendación y donación cambió la vida de los capitalinos en primavera, pues se logró unir al color lila con una estación del año.

Con el paso de los años, la adopción de este árbol por la sociedad mexicana y el estudio en las propiedades medicinales, se cree que el té de flor de jacaranda es benéfico para tratar problemas gastrointestinales y disminuye el apetito sexual.

Sin duda, la historia de la jacaranda en la Ciudad de México solo es una muestra de los más de 400 años en que han mantenido relaciones diplomáticas Japón y México.

Se dice que el primer acercamiento entre estas dos naciones se da gracias al samurái japonés, Hasekura Tsunenaga, quien supo entablar relación con la Corona Española y los dominios de la Nueva España, él ofrecía intercambios culturales y diplomáticos, a la par de reconocer los territorios españoles en América. Convirtiéndose Japón en el primer país de Asía en entablar relaciones con México.

Desde 2004, la relación entre estos dos países se ha fortalecido gracias al nacimiento de la Asociación Económica Japón-México, un acuerdo que tiene como objetivo propiciar la mejora en las relaciones bilaterales a través del comercio e inversiones, principalmente en ramas como los negocios, educación, trabajo y desarrollo de empresas.

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JVR