Funcionarios corruptos quieren apoderarse de Oaxaca

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Ciudad de México.- El estado de Oaxaca conserva uno de los acervos culturales más grandes de México, pero no por ello se libra de políticos voraces sin escrúpulos y de los malos manejos de los partidos políticos que rigen nuestro país.

En esta ocasión son dos casos los que descontrolan al estado, por un lado tenemos, a Sofía Castro, Secretaria de Asuntos Indígenas, quien haciendo uso de su ya característico tráfico de influencias decidió imponer a uno de sus paisanos como presidente municipal de San Juan Yautepec, ocasionando la lógica inconformidad de los pobladores.

Su forma de operar basada en el chantaje y el abuso de quienes menos tienen fue evidenciada cuando la captaron entregando un billete de mil pesos a una mujer indígena el día de las elecciones en su distrito. Al ser evidenciada se escudó alegando que se trataba del apoyo para una obra social. ¿De verdad? Quien debiera cuidar y procurar el bienestar de las comunidades indígenas abusa de la necesidad de los oaxaqueños “regalando” dinero que después echará en cara obligándolos a hacer lo que ella dice a cambio de seguir ¿Apoyándolos?

Como si estos indignantes hechos no fueran suficientes, integrantes de la Unión de Pueblos y Comunidades Indígenas del municipio de San Carlos Yautepec, acusaron al Secretario de Gobierno, Alejandro Avilés de intentar apoderarse de los más de 40 millones de pesos del presupuesto anual que recibe la comunidad imponiendo a un Administrador Municipal afín a sus intereses personales.

Tras darse a conocer estos hechos, los pobladores tomaron las principales autopistas del estado, como muestra del hartazgo ante la impunidad y la corrupción con la que rigen este oscuro personaje.

Ambos casos son ejemplo claro de que algunos servidores públicos de este país no tienen límites, y siempre estarán primero sus intereses antes que el bienestar de las personas a las que se supone deben servir, a quienes representan y por quienes deberían trabajan. A ellos lo único que parece importarles es servirse del pueblo.

¿Cuántas quejas y reclamos de los pobladores se necesitan antes de que las autoridades de Oaxaca hagan algo al respecto?

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