¿El gobierno del cambio, rebasado por la inseguridad?

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El pasado fin de semana se dio a conocer que un comando armado ejecutó al coordinador de la Policía Federal en Veracruz, agudizando el problema de inseguridad en la entidad.

El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, informó que el coordinador de la Policía Federal (PF) en el estado de Veracruz, Camilo Castagné Velasco, junto con otros dos elementos de la corporación, fueron asesinados el sábado.

En su “defensa” el mandatario estatal señaló que la delincuencia organizada ha provocado un gran problema de violencia en Veracruz y dijo que además de la muerte de los elementos de la PF, hoy fueron asesinados cuatro niños y dos adultos en Coatzacoalcos, así como dos mujeres en Orizaba. Indicó que estos actos son cobardes, llenos de vileza, “que nos dan una idea de a lo que nos estamos enfrentando”.

Sin embargo, el problema se ha convertido en un mal que aqueja a la población a diario, pues Veracruz tiene el índice más grande corrupción a nivel nacional. Los pobladores no viven en paz, temiendo por sus vidas o la de sus familiares y amigos. En los hogares veracruzanos han cambiado drásticamente las actividades cotidianas, se han dejado de realizar por el temor de ser víctima de alguno delito.

Sus habitantes están asustados, cansados, desolados por la delincuencia violenta que actúa con absoluta impunidad. Pero también indignados por la “poca o nula” respuesta de las autoridades de los tres niveles de gobierno ante el fenómeno. Los criminales se posesionaron del territorio veracruzano asociados con las autoridades locales y la complacencia del Gobierno Federal desde hace doce años.

Pese a que Yunes se comprometió en su campaña a que en 6 meses habría seguridad, aún no lo logra, el “gobierno del cambio” del panista se opacó desde el primer día con la ejecución de cuatro personas, la desaparición de una joven y un taxista, el hallazgo de una fosa con restos humanos y una serie de robos que alertaron a los veracruzanos. Con el paso de los meses la violencia recrudeció a pesar de que la administración yunista implementó una “nueva estrategia de seguridad”, sin que hasta el momento dé resultados.

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