Desfalco de Pedro Rodríguez en Atizapán: la verdad se asoma

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Dicen que, tarde o temprano, la verdad siempre se asoma y esta vez no será la excepción. El “angelito” de Pedro Rodríguez, ex presidente municipal de Atizapán, Estado de México ya está bajo la lupa de la Cámara de Diputados.

Resulta que diputados del Partido de la Revolución Democrática y Morena alzaron la voz y pidieron que el gobierno de Alfredo del Mazo en el Estado de México, ponga mano firme en la investigación contra Rodríguez, ya que no es la primera vez que es puesto en el ojo del huracán.

Tras investigaciones periodísticas, se descubrió que el ex panista engañó a los habitantes de uno de los municipios más importantes del Estado de México. Durante su administración, Rodríguez anunció que compró un software de 19 millones de pesos, aunque jamás apareció.

Lo que sí apareció fue una mansión de 22 millones de pesos, cuya fecha de adquisición coincide con la compra apócrifa de la plataforma digital que tanto presumió. Por si fuera poco, el ex edil se incrementó el sueldo: primero ganaba 60 mil y después ¡120 mil pesos mensuales!

Pero Pedro Rodríguez ya tenía cola que le pisen. En cuanto llegó la nueva alcaldesa, la morenista Ruth Olvera, junto con el tesorero de la alcaldía, Fernando Reyna, interpusieron denuncias ante el Órgano Interno de Control y la Auditoría Superior del Estado de México, para que investiguen a fondo las irregularidades del “querubín”.

La sobrefacturación de la empresa Dinamo Plus, por servicios de cómputo y sistemas cercanos a los 100 mil pesos mensuales, pero con un desfalco real de hasta 100 por ciento más, es un ejemplo de las demanda de la alcaldesa actual.

Aún hay más: para ordeñar aún más los impuestos de los habitantes de Atizapán, en beneficio de sus amigos y familiares, Rodríguez también creó empresas fantasmas.

Dicen que “por la forma de agarrar el taco se ve al que es tragón” y, obviamente, el desfalco se hacía evidente con la manera en que el ex alcalde y, sobre todo, su esposa vestían.

El pozo ya fue destapado. El caso ya tocó las altas esferas políticas a través de la Cámara de Diputados, ahora lo que sigue es ver qué tan profundo es.

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