Condena mundial por asesinato de jesuitas en Chihuahua

Email
Twitter
Facebook
WhatsApp
Telegram

El papa Francisco condenó el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Javier Mora en la sierra Tarahumara este lunes, además del guía turístico Pedro Palma.

Los tres fueron asesinados a balazos por narcotraficantes dentro de la iglesia del pequeño municipio de Cerocahui, de menos de 1.000 habitantes, en Chihuahua.

Los asesinos se llevaron además sus cadáveres en una camioneta. En un día oscuro para la comunidad tarahumara, otros cuatro turistas más se encuentran desaparecidos.

El pontífice dedicó unas palabras en su audiencia del miércoles a la violencia que asedia al país, que en esta ocasión ha golpeado a la orden religiosa de la que forma parte.

“Expreso mi dolor y tristeza por el asesinato del otro día de dos religiosos, hermanos míos jesuitas, y un laico. ¡Cuántos asesinatos en México!”, asentó el patriarca católico.

Los religiosos fueron asesinados cuando presuntamente ayudaron a una persona herida que entró a su templo.

El lamento del papa se suma a la indignación de la comunidad jesuita en el país, que no solo ha condenado lo sucedido, sino que ha exigido a las autoridades que encuentren los cuerpos para ofrecerles la santa sepultura.

Te puede interesar: Asesinan a dos sacerdotes jesuitas en la sierra de Chihuahua (video)

Poco después de las palabras de Francisco, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó  sobre el envío de tropas del Ejército para, primero, encontrar los cuerpos y los desaparecidos, y después, dar con los responsables.

“Se está haciendo una investigación, hay ya elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, que actuó de inmediato, hay una búsqueda. Ya se tiene identificado al responsable, al homicida, y vamos a seguir con las investigaciones”, señaló el mandatario.

A su vez, miembros de la sociedad civil han exigido justicia por los jesuitas asesinados y llamaron a una marcha a Palacio Nacional  para el 3 de julio.

Los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, miembros de la congregación jesuita, fueron asesinados por presuntos miembros del crimen organizado dentro de un templo de la comunidad Cerocahui, en Chihuahua, este lunes, cuando sujetos armados perseguían a un hombre que se refugió en la iglesia de la localidad.

Los sicarios que ingresaron a perpetrar los homicidios se llevaron los cuerpos de los curas del lugar, por lo que la Compañía de Jesús, la orden religiosa a la que pertenecían, condenó los actos de violencia y pidió que se recuperen los restos mortales de ambos.

Te puede interesar: Asesinan de 180 balazos a comandante de la Policía de Chihuahua

“Demandamos de forma inmediata que se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad Cerocahui”, exhortó.

La misma institución religiosa reveló que en la sierra tarahumara reina la violencia, por lo que esto no se trata de un hecho aislado, pues “todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida.

“Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales”.

Además, recalcaron que se solidarizan con todas aquellas personas que atraviesan por esta situación, “sin que su sufrimiento suscite empatía o atención pública “.

De acuerdo con las primeras indagatorias, José Noel Portillo, apodado “El Chueco”, es el principal sospechoso de asesinar y robar el cuerpo de los sacerdotes, sin que hasta el momento se tenga más información.

Los religiosos fueron asesinados cuando presuntamente ayudaron a una persona herida que entró a su templo.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó el asesinato en Chihuahua de dos sacerdotes jesuitas.

“Morita” nació el 28 de agosto de 1941 en Monterrey, Nuevo León, y desde 1958 se integró a la comunidad jesuita. De acuerdo con información compartida por la orden religiosa, Mora Salazar fue nombrado sacerdote en 1971.

En la década de los 70 fue misionero en la Sierra Tarahumara a donde regresó a finales de los 90. Desde el 2000 fungió como Vicario Parroquial en Chínipas, hasta 2006; posteriormente fue  Vicario Cooperador en Cerocahui, Chihuahua, desde 2007 hasta la fecha.

En tanto, Javier Campos Morales, “el Gallo”, nació el 13 de febrero de 1943 en la Ciudad de México. Ingresó a la Compañía de Jesús el 14 de agosto de 1959 y en 1972 se ordenó como sacerdote. Un año después empezaría su misión como superior local, vicario pastoral y episcopal en la Sierra Tarahumara, en la comunidad de Norogachi.

“El Gallo” llegó a ser Párroco en Guachochi (1974-1983), en Chinatú (1987 – 1999), en Cerocahui (1996 – 2016). Desde 2019 y hasta antes de su asesinato, fue Superior de la Misión Jesuita, Párroco, Vicario de Pastoral Indígena de la Diócesis de Tarahumara, Asesor Regional de CEB’S (Comunidades Eclesiales de Base).

JGR