Madres exigen a AMLO que atienda desabasto de medicamentos para niños con cáncer

Severa Herández dice que un día sin medicamentos es un día en que el cáncer se apunta una victoria en la lucha a contrarreloj por salvar la vida de David Eduardo, su hijo de 11 años.

Severa es de Monterrey, Nuevo Léon; allí, en la Clínica 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el año pasado, le informaron que su hijo padecía de Leucemia Linfocítica Aguda, un tipo de cáncer de crecimiento rápido que ataca principalmente a los niños.

Severa comentó en entrevista que conoce lo difícil que sería sacar a su hijo adelante, sin embargo, no contaba con que se encontraría con el obstáculo de los medicamentos.

Desde mayo de 2019, la madre cuenta que los primeros problemas fueron conseguir de su bolsillo los fármacos y quimioterapias para su hijo; entre ellos se encuentran la Vincristina, que tiene un valor de 900 pesos y su dosis alcanza para aproximadamente dos semanas, y el Cardioxane, cuyo precio se dispara hasta 7 mil pesos.

La regiomontana lamenta que, trabajando como auxiliar de limpieza, más un pequeño extra vendiendo comida, apenas junta mil pesos a la semana para enfrentar los enormes gastos.

«Yo vendo empanadas, tamales, boteo en la calle, y hago lo que sea por obtener los medicamentos de mi hijo», puntualizó Severa.

La mujer añadió que «aún así no alcanza. Si no fuera porque hay organizaciones que nos apoyan, y amigos que nos apoyan, no sé de dónde sacaría el dinero. Gracias a ellos he podido solventar la última quimio de mi hijo».

Derivado de ello, cuando otras madres que se enfrentan a la misma situación organizaron una marcha a Palacio de Gobierno de Nuevo León para protestar por la falta de medicamentos para niños con cáncer, se unió a la protesta sin dudarlo.

Los abogados Andrea Rocha Martínez y Marco Antonio Vargas vieron la manifestación por la tele, se pusieron en contacto con el grupo de madres y ofrecieron, gratuitamente, interponer un amparo colectivo para que un juez atendiera el caso.

El juez ordenó a la Clínica 25 del IMSS de Monterrey que inmediatamente surtiera el medicamento que necesitan los niños que padecen cáncer.

Como resultado, madres de distintas entidades como Coahuila, Tamaulipas, Estado de México y Ciudad de México, acudieron con Andres Rocha y Marco Antonio para que auxilien con amparos colectivos. De acuerdo con la abogada, hasta el momento han atendido a 60 inconformes por la falta de medicinas.

«Ahora, cada vez que veo a una mamá que le dicen que no hay medicamento para su hijo, le digo que puede hacer como nosotras y poner un amparo, porque es su derecho. Pero muchas tienen miedo a que el IMSS, o el hospital, tome represalias en contra de ellas o de sus hijos», subrayó Severa.

Severa Hernández también aseguró que deben tenerle miedo a la enfermedad, pues «cada día que pasa sin que nos den los medicamentos, es un día que el cáncer se come lentamente a nuestros hijos».

María Cristina Tinajero, madre de Víctor Efrén, de 18 años, también paciente de Leucemia, también se unió al grupo de la planta de 9 de oncología infantil de la Clínica 25 del IMSS de Monterrey.

«A mi hijo lo diagnosticaron en mayo del año pasado. Inició el tratamiento en junio, pero para octubre comenzó a faltarle los medicamentos. Por eso, ya desesperada, busco ampararme ante la justicia. Para que nos escuchen y nos den la ayuda que necesitan nuestros hijos», comentó María Cristina.

Pese a todo esto, la abogada Rocha acusó que en el Hospital 25 del IMSS de Monterrey no está abasteciendo los suficientes medicamentos a las mamás que ya recibieron un amparo favorable.

Como consecuencia, algunas madres recurren a grupos de WhatsApp para preguntar en qué estados de la República sí cuentan con los fármacos necesarios para atender a sus hijos, sin embargo, corren el riesgo de que se les venda un medicamento caduco o que nunca lo reciban.

«Es una gran impotencia cuando llegas al hospital y te dicen: no te puedo dar el medicamento porque no hay. ¿De dónde quieres que lo saque? Por eso, mi hijo ya me dice: ¿para qué me traes aquí, si ya sabes que no me dan el medicamento?».

La madre de David Eduardo reclamó que «necesitamos que el presidente López Obrador se ponga en los zapatos de nuestros niños, que nos ayude. La próxima semana tengo que volver con mi hijo a la planta 9 de la Clínica del IMSS de Monterrey. Lo invito a él y a su equipo a que vengan y chequen las condiciones en que están nuestros hijos, y para que vean cómo nos dicen una y otra vez que no hay medicamentos para salvarlos».

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