Alentó Facebook fraudes electorales y golpes de Estado

Facebook  y su presidente, Mark Zuckerberg, se encuentran una vez más envueltos en polémica, pues la compañía ignoró la propaganda y las campañas de desinformación montada por los gobiernos en la plataforma.

Esta acusación tomó forma luego de que se diera a conocer un documento interno en el que una ex empleada, la ex científica de datos Sophie Zhang, reveló que la red social actuaba con demasiada lentitud ante la evidencia de uso de enjambres de cuentas falsas para perjudicar procesos electorales en varios países.

 “Durante los 3 años que he pasado en Facebook, he encontrado una gran cantidad de intentos descarados por parte de gobiernos extranjeros de abusar de nuestra plataforma a gran escala para engañar a sus propios ciudadanos”, señaló.

El documento, dado a conocer por ‘Buzz Feed News’, destapó la existencia de un patrón de manipulación política para engañar a los ciudadanos.

Un ejemplo de ello  fue Honduras, donde esa red apoyó al presidente Juan Orlando Hernández, además de que tardó nueve meses en reaccionar ante dichas cuentas, las cuales siguen activas.

Zhang citó otros ejemplos como son los casos de Azerbaiyán, donde el Gobierno se sirvió de esa táctica para “acosar a la oposición en masa”; Ucrania, donde se apoyó a la ex primera ministra Yulia Tymoshenko; o el intento de influir en las elecciones de Brasil, India y Estados Unidos.

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La mujer trabajaba en el departamento de detección de actividad falsa, un cargo intermedio que aún así ostentaba un alto volumen de responsabilidad, pues era ella quien decidía qué casos priorizar en su investigación contra cuentas falsas

La ex  trabajadora de Facebbok aseguró que tiene “sangre en sus manos”, pues al omitir sanciones contra dicha cuentas falsas, se dejó crecer la influencia de ciertos grupos en conflictos que derivaron en  golpes de Estado o revueltas sangrientas en África, Asia y América Latina. 

No es la primera vez que se señala al gigante tecnológico de Mark Zuckerberg por ignorar o permitir propaganda, desinformación y contenido de odio.

En sus comunicados públicos, la red social ha dicho no querer actuar como árbitro de lo que se publica en sus redes y defender la libertad de expresión.

Sin embargo, esas palabras tienen dos inconvenientes. Por un lado, el algoritmo de Facebook ya actúa como árbitro, pues da alas al contenido más polémico y fácil de viralizar, aunque eso suponga propagar mensajes racistas o antisemitas.

Por el otro, Zuckerberg aceptó que gobiernos como el de Myanmar, Camboya, Vietnam o Filipinas usaron la plataforma para silenciar a la oposición y dominar los flujos de información que reciben los ciudadanos.

JGR

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