Rafael, víctima de tortura, debió salir libre hace tres años y sigue preso

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Al conmemorar este día los derechos humanos, el presidente Andrés Manuel López Obrador expuso dos casos emblemáticos en que se violaron los mismos a Rafael un preso que debería ya estar libre, hijo de una periodista de Sinaloa, reportera de Río Doce, quien pidió justicia hace 15 al presidente durante la conferencia matutina y el de doña Ernestina Ascencio, violada por militares en Zongolica, Veracruz en 2007.

Para dar cumplimiento a la palabra que le dio López Obrador a la periodista sinaloense que acudió al Salón Tesorería del Palacio Nacional, luego de haber peregrinado por distintas dependencias para buscar la liberación de su hijo Rafael, quien desde hace tres años debió haber sido liberado por haber cumplido su sentencia de diez años.

Esta mañana López Obrador pidió a Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, que explicara el caso de Rafael, quien fue detenido, procesado y sentenciado y ya cumplió su sentencia y sigue preso, “por una concepción ortodoxa en la aplicación de la ley muy distante de lo que es la justicia, pero siempre existen estas contradicciones”, comentó.

Luego de hacer patente su respeto al Poder Judicial Federal, al que sirvió por décadas, Sánchez Cordero, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en retiro, explicó en prolija exposición que los detalles del caso en que fue procesado Rafael por una juez del Estado de México, quien lo acusó de delincuencia organizada.

Caso del preso Rafael

“En 2008, Rafael fue detenido en Valle de Bravo, donde se le aseguraron armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, así como droga. Tras esa detención, fue acusado por los delitos de delincuencia organizada y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea”.

Judith Valenzuela, corresponsal en Sinaloa de Río Doce, aclaró a la funcionaria federal que cuando detuvieron a su hijo sí encontraron armas, pero no droga y que su demanda es muy concreta. Que si ya cumplió su condena, que lo dejen libre, pues su hijo Rafael fue víctima de tortura durante los interrogatorios en los que se declaró culpable bajo presión de sus torturadores.

En 2013 se le dictó sentencia, imponiéndole un total de 17 años de prisión y el pago de 350 días de multa, misma que, revisada con posterioridad, quedó reducida a 16 años, refirió Sánchez Cordero, quien explicó que un tribunal unitario le fijó en 10 años la sentencia a partir de la fecha de su detención luego que se interpuso un recurso judicial.

Al ordenar la SCJN que se revisara el caso y se aplicaran 4 protocolos de Estambul por la denuncia de tortura, se ordenó reponer el procedimiento y se mantuvo la sentencia de los 10 de cárcel, pero no tuvieron en cuenta que ya llevaba tres en prisión, por lo cual desde hace tres años debió haber salido en libertad.

López Obrador pidió a Sánchez Cordero que analice si procede legalmente que le pueda dar el indulto, hoy mismo se le otorga para que Rafael quede en libertad en forma inmediata, al tiempo que dijo que presentarán una queja ante el Consejo de la Judicatura Federal contra la juez del caso. 

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JVR