Los primeros pasos de García Luna antes de convertirse en Secretario de Seguridad de Calderón

En las calles de la alcaldía Venustiano Carranza quedaron los primeros pasos de Genaro García Luna, antes de convertirse en el titular de la Secretaría de Seguridad Pública durante el sexenio del presidente Felipe Calderón Hinojosa. 

El periodista de investigación y escritor, Francisco Cruz Jiménez se dio a la tarea de explorar el pasado del ex secretario de Estado, actualmente detenido en EEUU por nexos con el Cártel de Sinaloa.

Según el autor, García Luna comenzó como espía a sus 11 años. Su familia huyó de Michoacán, a mediados de 1960, allí vivían Juan Nicolás García y Consuelo Luna, sus padres. El motivo de esa migración es un misterio, lo cierto: Genaro nació en esa entidad el 10 de julio de 1968, pero fue registrado en el entonces Distrito Federal un año después.

Estos fueron los primeros pasos de Genaro García Luna, antes de convertirse en el  titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Calderón.

En una entrevista con  Infobae México, Jiménez Cruz narró que recorrió las calles de la colonia Romero Rubio, en la capital mexicana, para encontrar a ex compañeros de escuela, comerciantes, así como vecinos que conocieron a Genaro y sus ilícitos en la juventud. También accedió a documentos inéditos y entrevistó a agentes de inteligencia para escribir: “García Luna, el señor de la muerte” (Planeta, 2020).

Aún antes de ingresar a la secundaria general 70 Mahatma Gandhi, Genaro García Luna fue reclutado como informante por policías del extinto Servicio Secreto mexicano. Su labor era identificar a comerciantes ricos para luego ofrecer esos datos a los agentes, quienes asaltaban y extorsionaban a las personas.

El periodista encontró que el gran golpe del “Chango” García Luna, sobrenombre por su agresividad, ocurrió el 25 de diciembre de 1987, alrededor de las 22:00 horas. En ese entonces ya había forjado una pequeña carrera como “madrina” con agentes de la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (DIPD). De acuerdo con la Averiguación Previa y el testimonio de la víctima, el robo fue por 250,000,000 de pesos de aquella época, además de joyería fina.

Estos fueron los primeros pasos de Genaro García Luna, antes de convertirse en el  titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Calderón.

Aunque “Chelito” Luna prometió al comerciante de naranjas que testificaría contra su hijo, se retractó por persuasión de su esposo y el abogado, pues Genaro sería refundido en la cárcel, dada su mayoría de edad; ya tenía 19 años. Una clave del documento inédito es el nombre de Antonio Chávez, alias el “Moco” o “Soldado”, participante del ilícito quien no pudo ser borrado del expediente, pese a las amenazas de agentes que protegieron al “Chango” García Luna para que su nombre no figurara. El “Soldado” estaba casado con una de las tres hermanas del ex secretario de Seguridad.

“Esa averiguación previa no existe, pero yo tengo una copia, porque en este país alguien guarda algo, los secretos no son para siempre, tu puedes desaparecer algo y dentro de 10 años va a aparecer algo (…). Lo que no pudieron sacar y eso viene clarito en los anexos, es el nombre de Antonio Chávez, el cuñado; y tampoco pudieron sacar que la banda, después de dar el golpe, primero, que salió de esa casa (de la familia García Luna), y tampoco pudieron sacar que en esa casa se refugiaron”, reveló Francisco Cruz sobre el grupo delictivo de cuatro integrantes.

Con ese debut, lejos quedaron los deseos de García Luna por ser futbolista del club América. Aunque su vida transcurrió por siete colonias de la alcaldía Venustiano Carranza, la zona eje era la Romero Rubio. Estudió Ingeniería Mecánica en la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco y, para 1989 había presentado exámenes de ingreso a la Policía Judicial Federal, pero reprobó.

Estos fueron los primeros pasos de Genaro García Luna, antes de convertirse en el  titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Calderón.

Pero ello no representó un obstáculo, pues fue invitado para integrarse al extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), creado el 13 de febrero de 1989 por Jorge Carrillo Olea y Jorge Tello Peón. Este último avaló a García Luna para ocupar la Secretaría de Seguridad con Felipe Calderón en 2006.

“Puede ser un hombre violento, puede ser un cínico, pero hay que reconocer, es un hombre muy metódico y muy estudioso. Es un hombre estudioso y los agentes que lo reclutaron, que ya habían estado insertos en la PGR, en la Procuraduría Judicial, conocieron su potencial, por eso su llegada al Cisen no es una casualidad”, explicó Jiménez Cruz sobre el «agente″ que llegó “apadrinado”.

El resto del ascenso ya ha sido más documentado. Luego del Cisen estuvo en la Policía Federal Preventiva, la Agencia Federal de Investigación, así como la Secretaría de Seguridad. Una carrera manchada por las denuncias de vínculos con el narcotráfico, el secuestro y la tortura, junto con su hermandad policial.

Estos fueron los primeros pasos de Genaro García Luna, antes de convertirse en el  titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Calderón.
MÉXICO, D.F., 29NOVIEMBRE2012.- El comandante Javier Herrera Valles, ex coordinador regional de la Policia Federal y encarcelado por mas de 3 años intentó tomar la palabra la cual le fue negada durante la comparecencia de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública Federal, ante las comisiones unidas de seguridad y derechos humanos que se realizó en el Senado de la República. FOTO: RODOLFO ANGULO /CUARTOSCURO.COM

En “García Luna, el señor de la muerte” (Planeta, 2020), el periodista da cuenta de los primeros seis colaboradores, quienes aparecen en una fotografía en blanco y negro: Mario Barriga Santana, Joel García, Benito Roa Lara, Marco Antonio Novella Juárez, Víctor Gerardo Garay Cadena (detenido en 2008 y exonerado en 2013), Édgar Eusebio Millán Cadena (con quien hizo el examen a la PJF y también reprobó; asesinado en 2008).

Luego se sumarían Édgar Enrique Bayardo del Villar (informante de la DEA, enlace con los cárteles y asesinado en 2009), Iván Reyes Arzate, Armando Espinosa de Benito, Facundo Rosas Rosas; así como Maribel Cervantes Guerrero (sustituida en la Secretaría de Seguridad del Estado de México el pasado 30 de septiembre, ex amante de Genaro García Luna); Linda Cristina Pérez Gálvez (las dos mujeres: analistas en Seguridad, la segunda de ellas esposa del “Chango”). Además de Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García (ambos prófugos y acusados por su complicidad con el super policía).

De acuerdo con Francisco Cruz, García Luna trascendió del gobierno priista en que se formó, al panista en que se consolidó, porque supo usar los expedientes secretos del poder político en México. Durante su paso por dependencias de Seguridad e Inteligencia se allegó de la información más sucia de funcionarios, misma que ofreció a cambio de asegurar su posición. Y que después, esos documentos le permitieron permanecer en el servicio público, a la par que entretejía sus vínculos con el narcotráfico, delito por el cual está acusado en EEUU.

Una hipótesis del periodista es que durante su carrera, el ex secretario de Seguridad tuvo todo el tiempo del mundo para borrar su pasado y construir un curriculum meteórico. Nació en la pobreza pero, aún con 20 años con sueldo de funcionario público pudo comprar una residencia de 20 millones de pesos en el fraccionamiento Jardines de la Montaña, al sur de la capital mexicana. Llevaba menos de una década con salarios de primer nivel y las cuentas no daban para adquirir esa propiedad.

Entre otras revelaciones, Cruz Jiménez detalló que el mismo Joaquín el “Chapo” Guzmán, conocía al ex funcionario como el “Topo”, por la habilidad de este para escarbar en lo sucio y oscuro.

Si bien, las sospechas sobre García Luna ya figuraban desde que estaba en la AFI y fueron más constantes en el sexenio del 2006 al 2012, no fue sino hasta diciembre de 2019 que lo arrestaron en Texas EEUU, acusado de usar su puesto para favorecer al Cartel de Sinaloa desde el 2001. A cambio obtuvo sobornos multimillonarios. Por ejemplo, entre 2002 y 2007, habría colaborado en al menos seis cargamentos con más de 50,000 kilos de cocaína.

Este miércoles 7 de octubre tuvo su cuarta audiencia ante el juez Brian Cogan, en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, es el mismo que juzgó al “Chapo”. El ex secretario se declaró no culpable de los cinco cargos que se le imputan, cuatro de ellos por narcotráfico (tres por tráfico de cocaína, empresa criminal continua y falsedad de declaraciones). Su próxima comparecencia será en 60 días, es decir, el 7 de diciembre a las 10:30 horas, tiempo del Este de EEUU.

César de Castro, abogado de García Luna, dijo que su cliente tuvo dificultades técnicas para acceder a la evidencia en su contra, además, que la comunicación entre ambos se había complicado. En el procedimiento destacó la suspensión momentánea, pues integrantes de la prensa mexicana, que escuchaban a distancia, no silenciaron sus teléfonos, algo que molestó al juez Cogan pues fue una intervención en la audiencia.

El pasado 29 de septiembre los fiscales presentaron videos y audios que comprometen al ex secretario de Seguridad en sus vínculos con la delincuencia organizada. Si es encontrado culpable de participar en una empresa criminal continua la pena mínima es de 20 años, la máxima, cadena perpetua.

Con información de Infobae México,

Compartir

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Noticias relacionadas