Descubren complicidad de autoridades mexicanas con traficantes chinos de totoaba

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A inicios de mayo las autoridades mexicanas arrestaron a un hombre de origen chino y a dos de sus escoltas en Baja California, en posesión de 130 kilos de totoaba, con un valor en el mercado ilegal de 10 millones de dólares.

Se trata de un claro ejemplo de la penetración del crimen organizado chino en territorio mexicano, que ha puesto en jaque a la especie totoaba macdonaldi, en peligro de extinción, así como a la vaquita marina.

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Cuestionado sobre el tema, el almirante José Rafael Ojeda Durán, dijo este viernes en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional, que hay autoridades coludidas en el tráfico ilegal del órgano que se cotiza en altas cantidades en el mercado ilegal asiático.

La indiferencia de las autoridades y la pesca ilegal han colocado al borde de la extinción a este pez mexicano.

“En el alto Golfo de California, en San Felipe, se tiene un operativo constante y hay una interrelación con otras entidades del gobierno, en el que se está trabajando al máximo para disminuir el tráfico de buche de totoaba”, dijo Ojeda.

“Se requiere algún determinado tiempo para las detenciones. Ese grupo no solo trabaja en San Felipe, su mayor fortaleza la tiene en Mexicali, hay muchas autoridades coludidas, se tiene que trabajar con mucho cuidado”, admitió.

“Esperemos que en un corto plazo podamos tener resultados”, concluyó.

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De acuerdo a reportes de la prensa internacional, en San Felipe la pesca ilegal de totoaba está a la vista del público, ante la falta de vigilancia de autoridades ecológicas.

“Han habido enfrentamientos, constantemente estamos atendiendo este asunto. Hay una confrontación entre pescadores que demandan el poder pescar con sus redes y una vigilancia de ambientalistas. El gobierno los cuida de agresiones, la Secretaría de Marina”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La indiferencia de las autoridades y la pesca ilegal han colocado al borde de la extinción a este pez mexicano.

Endémico del Alto Golfo de California de México, el pez totoaba enfrenta desde hace décadas una dura caza furtiva porque su buche es enormemente codiciado en China, donde se le atribuyen capacidades afrodisíacas y medicinales.

La pesca ilegal de totoaba, además, amenaza con acabar con otra especie única en el mundo, la vaquita marina, un cetáceo del que se sospecha que quedan ya menos de 40 de ejemplares.

En apariencia, el pez totoaba no es especialmente atractivo. De la familia de las corvinas y carnívoro, puede llegar a medir hasta dos metros, pesar 100 kilos y cumplir más de 20 años.

Su pesca se debe al gran valor que en China se paga por la vejiga natatoria -el buche- que es un órgano interno que estos animales utilizan para regular su flotabilidad.

En el país asiático se cree que la vejiga natatoria de un pez llamado “bahaba”, cocinado en una sopa, tiene cualidades afrodisíacas, medicinales y regenerativas.

El kilogramo de buche de totoaba puede llegar a valer hasta 60 mil dólares

Ante la casi extinción de la “bahaba”, el gigante asiático se fijó en el pez totoaba, del que se dice tiene las mismas propiedades medicinales.

Su pesca en las costas mexicanas se remonta a décadas atrás, y el impacto ha sido evidente: “En 1942 se podían obtener hasta 2.270 toneladas al año, y ya en 1975 el decrecimiento fue muy drástico, de solo 59 toneladas. Ha habido una disminución de la especie de alrededor del 95 %”, explicó Millán.

En 1975 se declaró la veda permanente del pez, y un año más tarde apareció en el listado de especies amenazadas y en peligro de extinción de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Adicionalmente, en 1993 se decretó la “Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado”, instaurándose la veda total e indefinida de caza y captura de totoaba y vaquita marina.

No obstante, según cifras de la Secretaría de Marina (Semar), desde enero de 2013 hasta mayo del 2014 se habían decomisado más de 17 toneladas de totoaba.

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