Sindicatos que sirvieron a PRI y PAN tienen un futuro incierto

El camino para las organizaciones y sindicatos del sector obrero, campesino y popular, adheridas por décadas al Partido Revolucionario Institucional, se observa hoy sinuoso y oscuro frente a la tercera alternancia partidista en México, ahora comandada por quien será el primer Presidente de izquierda en la historia: Andrés Manuel López Obrador.
Estas estructuras sindicales tienen una gran capacidad de adaptación y no dudarán en usarla ante el nuevo Gobierno Federal. Sin embargo, también coinciden que con la catástrofe del PRI sus líderes y agremiados quedaron seriamente debilitados. Esto abre la incógnita de si su habilidad camaleónica servirá para perpetuarse y seguir usando a los trabajadores en México como moneda de cambio ante el Presidente y el partido en el poder.

En diciembre de 2017, en la antesala de la selección de candidatos presidenciales y de cara a la campaña de 2018 se estimaba que José Antonio Meade Kuribreña sería el candidato victorioso en la elección presidencial del 1 de julio, pero desgraciada o afortunadamente dejó a Meade en un lejano tercer lugar, frente a AMLO, quien arrasó con una marea de millones de votos contra el Gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto, el tricolor y la corrupción que representan.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), institución política que creó, arropó e impulsó a los sindicatos, ya no tiene nada que ofrecerles ante su abismal caída en las elecciones del pasado 1 de julio. En tanto que el ganador de la contienda electoral, Andrés Manuel López Obrador, de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ha prometido impulsar las modificaciones necesarias para una verdadera democracia sindical y exterminar el “caciquismo”.

Al parecer como lo mencionan los analistas expertos en el caso, los sindicatos que servian al PRI y al PAN, han quedado a la deriva con un futuro incierto, con el ahora nuevo gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador no queda mas que esperar como se desarrolla su situación. Parece ser que el cambió que promete AMLO va muy por encima de las expectativas que se tenían en el país.

Sabemos que estas estructuras sindicales tienen una gran capacidad de adaptación y no dudarán en hacer gala de ella en esta tercera alternancia partidista. Pero la pregunta es si su capacidad ‘camaleónica’ les será efectiva en esta ocasión.

Creemos que el ofrecimiento que puedan realizar los sindicatos al Gobierno Federal entrante y que el país tendrá una oportunidad para resquebrajar los liderazgos corruptos y propiciar una transformación en sus estructuras, no funcionará.

Otra duda que puede surgir es: ¿Qué pasará con Elba Esther Gordillo en libertad?

Con Información de: SIN EMBARGO.

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